martes, 4 de diciembre de 2012

La esperanza.

Aun queda el cielo azul, un buen amigo, una canción.
Si la esperanza es real y no utopía,
porque el arma arrojar,
contemos de las manos tomados,
y con ellas tomemos la luz.
Hermano ora por ellos y por mi,
para sonreír y cambiar el color de la tristeza,
el polvo no me cegara,
 y sin miedo veré la noche llegar.
Vuela con tus manos,
es un modo eficaz,
de ser joven, viejo que se yo.
De atrapar el mar, rejas romper,
de caernos y volvernos a levantar.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

George Harrison.

George Harrison.
Guitarra roto tu puente de garganta silenciada,
ausencia de manos que se pierden carcomidas
y ascienden al nirvana por escalera de fama.
Melodía pegajosa, barro de mina y cerveza obrera.
Acordes corroídos hechos gigantes,
llevados al otro lado del mar
Mezcla de cabellos dóciles y rebeldes.
Y al final, canciones que lleva el viento,
Un sonido que es de todos, porque es cierto y sigue aquí.


lunes, 19 de noviembre de 2012

En comas profundo.

Estamos desnudos todos,
también cavamos y el agua no apareció.
Con tantos y mas metros de lienzos de colores.
Son para una mortaja,
pero, ¿ mataron el amor?
NO, partió su flecha pero aun respira.
Fue una estrella o el surco que esperaba la simiente.
Tal vez su aliento se volvió condón y subió al cielo.
O rodó por la cloaca del hospital municipal.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Polvo que va.

Polvo que va.

El año escurriendo su fin, por el ojo roto de la cerradura,

de este universo loco a veces cuerdo.

Bombas esparciendo trapo y materia inocente,

muestras testificales de un holocausto masivo.

Lágrimas de un niño ruedan clandestinas,

hasta morir condenadas por el polvo del desierto,

No conoce ningún dogma, apenas lee su nombre;

Tampoco sabe que hubo un Buch ó un Blair,

O que tan lejos hubo torres desafiantes en Babel.

Arrodillado orienta su mirada hacia el cielo,

Pide a dios que se esconde tras las nubes,

.Este año se termina en New York, En Londres en Moscu.

Con la baja de la bolsa un tanto mas.

y especula con el precio del barril.

Mientras caen mas aviones de papel,

fulminados por el odio, el rencor y un deseo loco,

de aplastar y conquistar el pensamiento,

y el niño y su perrito, tal ves números,

en llanto y polvo quedaran en el olvido.