Polvo que va.
El año escurriendo su fin, por el ojo roto de la cerradura,
de este universo loco a veces cuerdo.
Bombas esparciendo trapo y materia inocente,
muestras testificales de un holocausto masivo.
Lágrimas de un niño ruedan clandestinas,
hasta morir condenadas por el polvo del desierto,
No conoce ningún dogma, apenas lee su nombre;
Tampoco sabe que hubo un Buch ó un Blair,
O que tan lejos hubo torres desafiantes en Babel.
Arrodillado orienta su mirada hacia el cielo,
Pide a dios que se esconde tras las nubes,
.Este año se termina en New York, En Londres en Moscu.
Con la baja de la bolsa un tanto mas.
y especula con el precio del barril.
Mientras caen mas aviones de papel,
fulminados por el odio, el rencor y un deseo loco,
de aplastar y conquistar el pensamiento,
y el niño y su perrito, tal ves números,
en llanto y polvo quedaran en el olvido.
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