El huracán del 8/S.
Hacia el centro oscuro, y envolvente,
Convergen las miradas de dioses y de
diablos.
Angustias y pecados de inocentes y herejes.
Matices poco claros de vorágine y
tiniebla.
De luto y dolor ramas cercenadas.
Eclosión suicida, vanidad y amor.
Furias encontradas dentro del
epicentro,
Mentiras descaradas expuestas por la
lluvia,
Tomadas de la mano y lanzadas sin
pudor.
Rumores temeroso llegando en
bandoleras,
Aun cuando los vientos borrachos de
su orgía,
Dejaban por detrás la obra de su
saña,
Y la ira contenida en aposentos rotos.
Olimpo misterioso y cobarde por
demás.
Has destruido todo al que pulsa mas la vida,
Qué ciega dureza alimenta tu empeño.
es tan duro el castigo al que teme mas.
Para que le destruyas todo y amortajes su alma,
Y luego los heraldos, les cubran de promesas.
Y apañando traiciones griten desde la
montura,
Todo se va a resolver.
Mirando las estrellas desde vacuas
vacías,
Los hijos de los muchos al borde del
abismo,
Se aferran a la fe de ancestros
removidos,
Y piden a la patrona que deje de llover.
Y piden a la patrona que deje de llover.
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