Estoy parado frente al mar,
para encontrar dentro de ti y de mi,
la fe que nos impide renacer.
Recorreré una y otra vez el viejo muro.
Al regresar veras entre mis manos, en las pupilas, en el pecho,
el deseo mas intenso de vivir,
saltaremos la verja de un jardín,
y ataremos todo el amor que sea posible,
para saciar en infinito frenesí
el azul que corre en nuestros cuerpos.
el azul que corre en nuestros cuerpos.
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