Quiero ahorrar el sol,
mañana habrá muchas sombrillas,
y copos en las ramas muertas.
Ahogando el trino, el zumbido y la palabra.
El desenfreno.
no es libre albedrío ni canto de jilguero,
destrozando la sandia el maíz y la yagruma.
Y la voz de un sediento quejumbroso,
que se pierde en fila india tras su pan,
albergando la esperanza,
en torrente equitativo y nivelante.
el ahorro rompe el dogma y se libera,
renaciendo sobre copos y sombrillas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario