sábado, 9 de marzo de 2013

El paraíso en mi jardín.

  



I

Tenemos escuelas,
inyección de savia,
pero si te pinchas,
te tragas la rabia.
Tenemos el escudo,
la verdad y la fe,
lo incierto es doctrina,
mañanas sin café.
Maestros doctores,
la lluvia y la palma,
pero de dolores,
enferman tu alma.
Te damos los pies,
y tienes permiso,
los ríos si ríes,
boletos al paraíso.
En colas sudando,
el pan y el granizo,
en palabras gastadas,
ideal enfermizo.
De todos iguales,
somos diferentes,
de niñas de niños,
en multitud de gentes.
Consignas despintadas,
gestiones oscuras,
en filas muy duras
y bien alineadas.
Tenemos la noche,
si miras al cielo,
los ojos cuajados,
de dolor y miedo.
Y en el paraíso,
no aspires a nada,
ya aquella escalera,
quedó derrumbada. 


                                                                                

4 comentarios:

  1. WOW...ESTA HISTORIA YA YO ME LA SÈ... TE FALTÒ PONER: CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA
    UN ABRAZO
    SI PUEDES ENTRA A MI BLOG Y LEETE EL CAPITULO 1 DE EPITAFIO PARA UN SUEÑO
    SALUDOS
    CARLOS

    ResponderEliminar
  2. Gracias hermano por el comentario, sabes que yo viví en carne propia el huracán del 8 de septiembre del 2008 y en mi blog hay algo sobre ese suceso desde mi óptica, también me gustaría que lo mirases y luego me dices.

    ResponderEliminar
  3. Ya yo en el 2008 estaba fuera... gracias a dios.
    Me imagino que tù y yo seamos contemporaneos... yo para colmo estuve en el III contingente del destacamento Pedagogico jajajaja
    y tenìa a Juragua muy cerca de Cienfuegos... tambien como tù no me salì a la mar pues ya tenía tres hijas. Pero me tocò el periodo especial en su más crudo apogeo. gracias por el comentario en epitafios, es solo el primer capitulo, ya podrás imaginar lo que se viene.
    Un abrazo paisano... ah de donde eres?
    Carlos

    ResponderEliminar